María Josefa Marín y Narváez[1]
Mujer 1668 - 1692


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  • Nacimiento  1668  Caracas, , Distrito Federal, Venezuela Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [2, 3
    Sexo  Mujer 
    Fallecimiento  1692  Caracas, , Distrito Federal, Venezuela Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    ID Persona  I7170  General
    Última Modificación  26 Ago 2011 

    Padre  Capitán Francisco Marín de Narváez,   n. Cir. 1620, Caracas, , Distrito Federal, Venezuela Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 1673, Madrid, Madrid, Madrid, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    ID Familia  F4213  Hoja del Grupo

    Familia  Pedro de Ponte Andrade Jaspe y Montenegro,   f. 1 May 1716, Caracas, , Distrito Federal, Venezuela Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    Casado  16 Nov 1681  Caracas, , Distrito Federal, Venezuela Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [4, 5
    Hijos 
     1. Pedro Domingo Ponte y Marín,   n. Feb 1683, Caracas, , Distrito Federal, Venezuela Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 3 Abr 1741, Caracas, , Distrito Federal, Venezuela Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.
    >2. María Petronila de Ponte y Marín de Narváez,   n. 7 May 1684, Caracas, , Distrito Federal, Venezuela Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 20 Jul 1736, Caracas, , Distrito Federal, Venezuela Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.
     3. Josefa María Ponte y Marín,   n. Mar 1687, Caracas, , Distrito Federal, Venezuela Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. Sí, fecha desconocida
     4. María Jacinta Ponte y Marín,   n. Jun 1688, Caracas, , Distrito Federal, Venezuela Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 1716, Caracas, , Distrito Federal, Venezuela Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.
     5. José Francisco Ponte y Marín,   n. Oct 1689, Caracas, , Distrito Federal, Venezuela Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 17 Ago 1735, Guacara, Guacara, Carabobo, Venezuela Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.
    >6. María Eusebia de Ponte y Marín,   n. 14 May 1692, Caracas, , Distrito Federal, Venezuela Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 17 Nov 1751, Caracas, , Distrito Federal, Venezuela Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.
     7. Francisco Dionisio Ponte y Marín,   f. Sí, fecha desconocida
    Última Modificación  11 Ago 2006 
    ID Familia  F4211  Hoja del Grupo

  • Notas 
    • (Research):"... Dentro del cuador brillante del ancestro de Bolívar surge el problema de la Marín, una de las abuelas paternas del Padre de la Patria, tenida por algunos genealogistas e historiadores como mestiza o samba. Este punto, uno de los que más han apasionado a los investigadores y de cuantos se han venido ocupando de la Genealogfa de Simón Bolívar. Para unos resulta innegable la ascendencia africana de la madre de María Josefa Marín de Narváez bisabuela paterna del Libertador, para otros es falsa o por lo menos un tanto atrevida tal afirmación. Realmente hasta el presente no se ha encontrado prueba documental alguna que ratifique una u otra tesis y todo se reduce a meras conjeturas.
      El problema de la posible ascendencia negra de la bisabuela de Bolíva ha sido denominado "El nudo de la Marín", tomado literalmente de una de las cartas de los Palacios, tíos maternos de aquel, a pesar de que no se aludía con dicha frase a problemas de orden racial sino más bien sucesoral, como muy bien asienta don Alfredo Boulton en su obra los "Retratos de Bolívar". En torno del origen materono de María Josefa Marín de Narváez se han tejido las más variadas especulaciones y hasta se han querido tender como un manto de misterio alrededor de su nacimiento. Como es sabido esta señora era hija natural del Capitán Francisco Marín de Narváez, destacado vecino de Caracas, y persona de notable fortuna personal y descendiente de conquistadores y por lo tanto de condición hidalga "de sangre y solar conocidos". Este afirmó testamentariamente: "Haberla habido en doncella muy principal, con quien pudo casar sin impedimento alguno y cuyo nombre calla por respeto al linaje a que pertenece". Algunos han sostenido no se sabe con fundamento o sin el, que tal declaración no pasó de ser una mentira piadosa del Capitán Marín para ocultar el origen esclavo de la madres de su hija y así poderle asegurar a ésta un puesto decente en la vida y en la sociedad caraqueña; los sostenedores de la tesis en referencia afirman que la madre de María Josefa Marín de Narváez era una esclava negra del propio Capitán Marín de Narváez o una india de Aroa, zona donde le citado capitán poseía algunos bienes, entre ellos, las minas de cobre. Más no existen documentos que avalen tal afirmación y algunas de tales noticias no tienen otro origen que el odio que algunos sintieron por Bolívar, cuando éste alcanzó talgrandeza que dejó atrás a los otros prohombres hispanoamericanos. El único documento ms o menos probatorio de la posible ascendencia materna de la Marín es el testamento de su padre. A pesar de que algunos califiquen sus declaraciones de mentiras piadosas, esto podría ser tal vez cierto, pero se me hace muy violento pensar que, en aquella lejana época, siglo XVII, en que los principios religiosos regían más o menos a plenitud en la vida diaria, pudiese consignarse una mentira en una declaración testamentaria, ya que, para esa época tales documentos no solo eran la expresión de la última confesión y por lo tanto en ellos no se iba a consignar una mentira, ni con la mejor de las buenas intenciones, por cuanto que ello era tenido como medio infalible para recibir el castigo de la eterna condenación. Y aparte de las consideraciones de orden religiosa ya expuestas, existen las de orden sucesoral; éstas, nos permiten tener como valederas las ya señaladas delcaraciones testamentarias del Capitán Marín sobre la verdadera condición de la madre de su única hija, ya que, a pesar de ser cuantiosa su fortuna, la cual legó totalmente a su hija natural María Josefa, por lo demás, la única que tuvo, y que él reconoció y la delcaró como heredera universal de todos sus bienes, ninguno de sus próximos parientes se opuso a ello, y permitieron tranquilamente que ella entrara en posesión plean de los susodichos bienes, y ni siquiera hubo intento alguno de invalidar el testamento de Francisco Marín de Narváez.
      María Josefa Marín de Narváez el propio día de su nacimiento fue trasladada a la casa de habitación del Capitán Gonzalo Marín Granizo, tío del Capitán Marín de Narváez, encargándose la crianza de la niña, María de Elquete y Gámez, esposa de Marín Granizo; tiempo después pasó a vivir en el Convento de la Concepción, donde era monja, María Marín de Narváez, hermana del Capitán Marín; más a la muerte de aque surgió un sonado pleito por la custodia de la pequeña entre los esposos Marín-Elquete y el Lcdo. Pedro Jaspe de Montenegro, tutor de la niña, quien tal vez para no dejar escapar tan rica herencia se apresuró a casar su pupila tan pronto como alcanzó los trece años de edad con su sobrino el Lcdo. Pedro de Ponte Andrade y Jaspe de Montenegro.
      Nuevamente asentamos que por entonces hubiese habido alguna duda sobre la ascendencia materna de María Josefa, es seguro que los más próximos parientes de su padre hubiesen intentado impugnar el testamento de aquel y su tutor no la hubiese casado con su sobrino carnal, blanco de la primera distinción, y peninsular por añadidura, como nativo que era de la localidad de Ponferrada, en la ciudad de La Coruña, Reino de Galicia; por aquella época era muy difícil si no imposible el matrimonio de blancos de calidad con personas de dudoso origen. María Josefa no solo casó ella con persona de calidad sino que logró el enlace de sus hijas con blancos de la primera nobleza caraqueña. En el momento de su casorio fue tenida como blanca de calidad y no hubo impedimento alguno para su enlace con un peninsular perteneciente a familias de abolengo de la región gallega; sus hijas casaron criollos de la primera nobleza avileña. Los Palacios no opusieron reparo alguno para que su nieto el Cnel. Juan Vicente de Bolívar y Ponte se casase con una muner de su familia, María de la Concepción de Palacios y Sojo y Blanco y el propio Bolívar, hijo de los anteriores, se unió en matrimonio con sin ningún obstáculo, con María Teresa Rodríguez del Toro y Alaiza, sobrina e connotados aristócratas, como el marqués del Toro y el marqué de Inicio. En el momento de esta unión ambos contrayentes fueron tenidos como personas de igual calidad y nobleza.
      Algunos historiadores han tomado como indicio de problema racial las dificultades encontradas por los Bolívar para la obtención de un título nobiliario. Juan de Bolívar y Villegas fundó en 1717 la villa de San Luis de Cura, en tierras que poseía en los valles de Aragua...
      Volviendo al asunto del supuesto origen negro de la madre de María Josefa Marín de Narváez, cabe señalar que parece ser que la equivocación deriva del enlace en trance de muerte del Capitán Pedro Domingo de Ponte y Marín de Narváez con la negra Lorenza María de Ponte, de la esclavitud de los Ponte y Silva Vasconcelos. Y así fue atribuido al padre la acción del hijo, más esta ascendencia en forma alguna podía tocarle a Bolívar por ser el contrayente ascendiente colateral y no directo. Es indudable que se ha querido confundir, no se si ingenuamente o con mala intención, el matrimonio de Pedro Domingo de Ponte y Marín de Narváez con la negra Lorenza María de Ponte, de la esclavitud del Capitán Juan Nicolás de Ponte y Silva Vasconcelos, con la de su padre Pedro de Ponte Andrade y Jaspe de Montenegro con María Josefa Marín de Narváez; atribuyéndole a éste la acción de aquel. El mentado Pedro Domingo nació en Caracas del enlace antes señalado, y después de desempeñar algunas funciones públicas en su tierra natal pasó a establecerse en La Victoria, donde hizo vida marital con la ya citada Lorenza María de Ponte, con quien procreó varios hijos que luego legitimó en el lecho de muerte al casar con su concubina.
      Considerar que la ilegitimidad o el mestizaje de María Josefa Marín de Narváez fuese el obstáculo que impidió a su nieto Martín de Bolívar y Ponte o a su biznieto Juan Vicente de Bolívar y Palacios obtener el deseado título de Castilla, bajo la denominación de marquesado de San Luis de Cura, es simplemente una equivocación, ya que esa filiación nunca pesó en la concesión de títulos nobiliarios de España; el primer duque del Infantado fue hijo natural del Cardenal Pedro González de Mendoza, arzobispo de Toledo. Y la mezcla de sangre tampoco tuvo decisiva influencia en otorgamiento o no de títulos nobiliarios, como lo demuestra la gracia concedida a Alonso Enríquez, hijo natural de Fadrique de Castilla (hermano del rey Enrique II de Castilla) y de una doncella judía, a su vez, hija del mayordomo personal del infante, judío converso. El prenombrado Alonso Enríquez fue designado Almirante hereditario de Castilla y señor de numerosas villa y lugares y sus hijos y nietos obtuvieron destacados títulos de Castilla, y una de sus nietas, Juana Enríquez, casó con el rey Juan II de Aragón, naciendo de ese enlace el rey Fernando II el Católico; Agustín de Herrera y Rojas, primer marqués de Lanzarote, tuvo por madre a Constanza Sarmiento de Herrera, a su vez, hija natural de Sancho de Herrera y Ayala, señor de Lanzarote, habida en su amiga Catalina Da-Fia, la cual, tuvo por madre a una mujer de sangre guanche.
      Señala el Dr. Julio Báez Meneses, Individuo de Número del Instituto Venezolano de Genealogía, que es muy posible que el Capitán Francisco Marín de Narváez engendrase su hija en dama de su propia familia y que para poderse unir en matrimonio a al misma requiriese de la correspondiente dispensa "y que ante los hechos cumplidos, la familia optó por montar una obra destinada a confundir a los extraños".
      Los enemigos y detractores del Libertador han aceptado generalmente y sin mucho examen la tesis del origen negro de la madre de su bisabuela paterna, creyendo ingenuamente causarle daño con ello, cuando en realidad fuese cual fuese el ancestro de la dama en referencia en nada quita ni pone en la historia de la humanidad y de las naciones, independientemente de su abolengo. En realidad podemos afirmar plenamente que, la grandeza de Bolívar no aumenta el lustre de la cuna como no la mengua la humildad de la misma; sencillamente éste es un ilustre figura universal con destacada ascendencia o sin ella." [6]
    • "... La ascendencia materna de esta dama ha sido objeto de las más variadas especulaciones y no son pocos los que le han señalado ancestros africanos, sin que, desde luego puedan probar tal afirmación, ya que no existe documento alguno que pueda probar o reforzar tal tesis. Se sabe que el mismo día de su nacimiento, ocurrido en 1668, fue trasladada a casa del capitán Gonzalo Marín Granizo, tío de su padre, encargándose de ella, María Elguete y Gámez, mujer de Marín Granizo, y que días después fue bautizada en la Catedral de Caracas como blanca de calidad, siendo sus padrinos el capitán Alvarez de Lugo y su mujer, tíos de María Elquete y Gámez.
      El capitán Marín de Narváez no solo la reconoció como hija suya sino que la declara heredera universal de todos sus bienes y al mismo tiempo afirma haberla tenido en mujer blanca y de alcurnia, y como blanca de calidad fue tenida María Josefa en todo momento, y hasta pudo casar sin problema alguno con un hidalgo peninsular.
      La muerte de Francisco Marín de Narváez trajo muy sonados pleitos por la custodia de su menor hija, heredera de cuantiosa fortuna y no por la fortuna misma, ya que por ese entonces ni tiempo después se pretendió impedir que ella heredase los bienes dejados por su padre. Su tía paterna María Marín de Narváez, religiosa concepcionistas, para poner fin a tales conflictos se la llevó a vivir con ella en el convento y allí permaneció hasta la muerte de la monja. El fallecimiento de la referida religiosa permitió la reanudación del litigio por la custodia de la niña Marín de Narváez, el cual ganó por sentencia judicial firme su tutor, el Licenciado Pedro Jaspe de Montenegro, quien a pesar de hallarse soltero por ese tiempo, obtuvo la custodia de la huérfana. Apenas cumplidos los trece años de edad su pupila, la casó con su propio sobrino el Licenciado Pedro de Ponte Andrade y Jaspe de Montenegro (16 de noviembre de 1681).

      El citado enlace hace suponer que Jaspe debía conocer el origen materno de su pupila y la consideraba bien nacida, a pesar de su condición de hija natural, ya que se apresuró a casarla con su sobrino, porque si bien es cierto que la fortuna de ella era considerable, los Ponte Andrade no eran pobres, y sin ser propiamente ricos, si poseían medios más que sobrados para vivir más o menos bien, y además en esa epoca de grandes prejuicios sociales no era factible admitirse un matrimonio desigual, una alianza matrimonial entre personas de condición hidalga y otras de dudoso origen, sin por lo menos levantarse el expediente correspondiente y dar la Corona la autorización suficiente para que tuviese lugar la boda. Esistían ciertas normas para el matrimonio de los hidalgos peninsulares y no se podía pasar sobre ellas sin exponerse al desagrado del soberano y aún de sufrir severas penas por ello."


      Nota: En el libro de Vicente Dávila, Próceres trujillanos: Obra dedicada a la antigua provincia trujillana (Caracas: Imprenta Nacional, 1971). Página: 301. El Árbol de los Briceños se reimprime aumentando y corregido en A Don Sancho Briceño, del mismo autor. El número de clasificación de esta última obra es 929.287 B 761d. También en microfilm. Salt Lake City: Filmado por la Sociedad Genealógica de Utah, 1972. En 1 rollo de microfilm; 35 mm. FHL INTL Film [897,402 Item 2] indica que su madre fue Josefa María de Narváez. [7]

  • Fuentes 
    1. [S147] Genealogía del Libertador, Ramón Darío Suárez, (Mérida, Venezuela, Julio 1983, Segunda Edición Aumentada y Corregida. Imprenta Oficial. Ejecutivo del Estado Mérida. Depósito Legal: if 83-0415), LAT AM 929.28 B638d/G.S.., Página: 51, 133, 135 (Confiabilidad: 3).

    2. [S26] A Don Sancho Briceño, Vicente Dávila, (Caracas, 1927), LAT AM 929.287 B 761d., Página: 3 (Confiabilidad: 3).

    3. [S20] Próceres trujillanos: Obra dedicada a la antigua provincia trujillana, Vicente Dávila, (Caracas: Imprenta Nacional, 1971), LAT AM 987.13 D3., Página: 301 (Confiabilidad: 3).

    4. [S147] Genealogía del Libertador, Ramón Darío Suárez, (Mérida, Venezuela, Julio 1983, Segunda Edición Aumentada y Corregida. Imprenta Oficial. Ejecutivo del Estado Mérida. Depósito Legal: if 83-0415), LAT AM 929.28 B638d/G.S.., Página: 133 (Confiabilidad: 3).

    5. [S147] Genealogía del Libertador, Ramón Darío Suárez, (Mérida, Venezuela, Julio 1983, Segunda Edición Aumentada y Corregida. Imprenta Oficial. Ejecutivo del Estado Mérida. Depósito Legal: if 83-0415), LAT AM 929.28 B638d/G.S.., Página: 136 (Confiabilidad: 3).

    6. [S147] Genealogía del Libertador, Ramón Darío Suárez, (Mérida, Venezuela, Julio 1983, Segunda Edición Aumentada y Corregida. Imprenta Oficial. Ejecutivo del Estado Mérida. Depósito Legal: if 83-0415), LAT AM 929.28 B638d/G.S.., Página: 27-34 (Confiabilidad: 3).

    7. [S147] Genealogía del Libertador, Ramón Darío Suárez, (Mérida, Venezuela, Julio 1983, Segunda Edición Aumentada y Corregida. Imprenta Oficial. Ejecutivo del Estado Mérida. Depósito Legal: if 83-0415), LAT AM 929.28 B638d/G.S.., Página: 135-136 (Confiabilidad: 3).