Andrés de Jesús María y José Bello y López[1]
Varón 1781 - 1865


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  • Nacimiento  29 Nov 1781  Caracas, , Distrito Federal, Venezuela Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [2
    Sexo  Varón 
    Biografía  Andrés Bello  [1
    • DON ANDRES BELLO Y SU DESCENDENCIA Por el PBRO. FIDEL ARANEDA BRAVO Don Emilio Bello Codesido fue, por muchos años, el único nieto varón sobreviviente de don Andrés Bello que, oriundo de Venezuela, Caracas, fundó en Chile una familia muy ilustre por su prosapia intelectual y artística.
      A semejanza del árbol robusto de raíces firmes, el sabio humanista, absorbió tan ricas y poderosas savias literarias, que ellas no sólo fueron suficientes para vitalizar su propia obra sino también para alimentar y fortalecer la de sus numerosos descendientes: , (1) el árbol bueno no puede dar malos frutos, ni el árbol malo darlos buenos. Don Andrés Bello, macizo y recio tronco, el más grande y completo humanista que ha producido Hispanoamérica, nutrió a sus hijos y a su estirpe, tanto de su sangre como de su espíritu.
      Más fuerte es el legado intelectual que el biológico, porque casi todos su hijos y nietos murieron jóvenes, y de sus descendientes muy pocos alcanzaron la edad provecta. Don Emilio Bello Codesido fue una excepción.
      Don Manuel Antonio Tocornal (1817-1867), discípulo predilecto de don Andrés Bello, y su sucesor en el rectorado de la Universidad, recordaba una conversación con el maestro, en la cual le contó que, cuando era muchacho, entró en el dormitorio de su madre y oyó una voz « que salía del gran Crucifijo colgado sobre el lecho. La voz extrahumana anunciaba gloria, renombre, honores; y luego decía. Bello no era hombre capaz de creer en supercherías; pero cada vez que la muerte le arrebataba a alguno de sus hijos, repetía dolorido y cristianamente resignado: .
      Don Andrés Bello López (1781-1865).
      La figura de don Andrés Bello crece con el tiempo en Chile e Hispanoamérica; y antes de seguir refiriéndome a sus descendientes, quiero decir primero algo de él: Dice el inspirado Libro de los Proverbios que la . En Bello se ha cum- plido al pie de la letra la bíblica sentencia. Chile, Venezuela y América le honran con sin- gular respeto y gratitud.
      Nuestra patria, que recibió las luces de su preclaro ingenio, le debe todo en el orden literario, cívico y jurídico: su obra intelectual consolidó la libertad de Chile.

      Educado en Caracas, su tierra nativa, (2) bebió la leche pura del espíritu en las lecciones de tres sacerdotes eminentes: le enseñaron las primeras letras y los ramos humanísticos, el fraile mercedario Cristóbal de Quezada, en su convento; el Pbro. José Antonio Mon- tenegro, en el Seminario de Santa Rosa; y en la Real y Pontificia Universidad de Caracas, le adoctrinó en la ciencia de las ciencias, el Pbro. Rafael Escalona. A pesar de las críticas de que han sido objeto las universidades coloniales, y de modo especial la de Caracas, Bello debe a sus primeros maestros eclesiásticos y a ese alto centro de cultura, regido por la Iglesia, todo su vasto saber humanístico.
      Don Bartolomé Bello, padre de don Andrés, poseía carácter grave y mucha afición a la música; su madre doña Ana Antonia López, era de inteligencia viva.
      Entre los antepasados del ilustre caraqueño hay artistas notables: .
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      .(3)
      La Independencia de Venezuela sorprendió a Bello como empleado de la Capitanía General. Por orden de Las Casas, tradujo algunos números de The Times, en los cuales se anunciaba que Fernando VII había sido suplantado por el hermano de Napoleón.
      Mientras los amigos y compañeros del funcionario de la Capitanía preparaban la revolución, el joven, sin traicionar ni a ellos ni a su jefe, Vicente Emparán, continuaba al servicio del monarca. A raíz del fracasado complot del 10 de abril de 1810, no faltaron quienes dijeran que él había delatado a los patriotas. Más tarde se comprobó la absoluta lealtad del empleado monarq uista con los revolucionarios. Años después suplicaba a su hija que rogara

      Consumada la emancipación venezolana, en la que tuvo parte importante nuestro canónigo José Cortés Madariaga, hombre de armas tomar, Bello fue el amigo de confianza del doctor Germán Roscio, de quien dijo que: Enseguida, la Junta designó una delegación para que fuese a Inglaterra con el objeto de dar conocer la revolución y de solicitar ayuda si era menester. Integraban la Embajada, Simón Bolívar, Luis López Méndez y Andrés Bello, en calidad de auxiliar. Iba a asesorar a su discípulo, el futuro libertador de una gran parte de Hispanoamérica. Sin presentirlo, el diplomático de treinta años abandonó su patria definitivamente.
      Iba soltero, y en la capital de Inglaterra, se casó primero con Ana María Boyland, « una encantadora inglesita (4) en 1814. La joven profesaba la religión anglicana y se ignora si se convirtió al catolicismo. De ella tuvo don Andrés tres hijos. 7 años permaneció casado con esta señora que murió después de una grave enfermedad el 9 de mayo- de 1821, a los 27 años. El 24 de febrero de 1824, el diplomático contrajo nuevo matrimonio con otra dama inglesa, Isabel Dunn, de 21 años de edad, de quien tuvo numerosa descendencia.
      Cuando terminó la misión, prosiguió en Londres, y pasó allí días de amarga pobreza en compañía de su esposa y de sus pequeños hijos. Doña Isabel Dunn, también anglicana, más tarde convertida al catolicismo, se hizo cargo de los que dejó la difunta doña Ana María Boyland. A aquella se refiere Bello, en la Estuvo en el servicio diplomático de Chile, y finalmente en el de Colombia; pero los sueldos apenas le daban para el diario sustento. Se dedicó a estudiar en el Museo Británico, donde pasaba con sus pequeños hijos, junto a la chimenea muchas de las frías tardes londi- nenses. En esa época preparó la Gramática de la Lengua Castellana, y el notable estudio crítico, , acerca del P oema del mio Cid, que publicaría más tarde. En ese tiempo inició sus estudios filosóficos; pero jamás se apartó substancialmente del método escolástico tradicional, aprendido en la Real y Pontificia Universidad de Caracas.
      Los filósofos alemanes, franceses e ingleses, racionalistas y empíricos del siglo XVIII, espe-cialmente estos últimos, sólo modernizaron sus primitivos conocimientos: aunque, natural- mente, Bello es hombre de su época y está influenciado por el enciclopedismo y la ilustración del siglo. En aquellos días flaquearon un poco sus ideas religiosas y tornóse un si es no es escéptico, pero en ningún momento perdió fundamentalmente la fe ortodoxa. En su obra La filosofía del entendimiento, concibe la existencia de Dios, como Ser Supremo, Ente a Se, objeto de la Ontología, y para probarla recurre a las pruebas aristotélicas tomistas que le enseñó Escalona en las aulas universitarias. Para aliviar un poco su angustiosa situación económica tradujo la Biblia de Scio, hizo clases particulares de castellano, escribió en diversos periódicos editados en Londres por algunos amigos suyos españoles e hispanoamericanos. En los últimos años de su estada en Londres, produjo dos obras poéticas importantes: y . En aquella canta a las ciudades del continente, y en otras elogia una de las regiones más típicas y pintorescas de estas tierras. En ambas se intenta, por vez primera, el tema americano. Don Mariano Egaña, que recibió del sabio la Legación Chilena ante Su Majestad Bri- tánica, le contrató en nombre de su patria, para que viniera a servirla. Llegó en el invierno de 1829, a un , según lo había definido el mismo año, su dis- cípulo Simón Bolívar. El humanista frisaba a la sazón en los 48 años: era un barón de noble y gallarda, apostura; si la cabeza apolínea, de frente amplísima, delataba al sabio juicioso; cierto sentido del humor, la bondad de su carácter, y las maneras afables ponían de ma-nifiesto su valiosa calidad humana e innato don de gentes. Encontró aquí una nación anar-quizada, que poco más tarde encauzaría el Ministro Portales. Pero fue la obra jurídica y literaria de Bello la que cimentó nuestra Independencia y el Estado en forma del terrible hombre de los hechos. El humanista nunca se mezcló en la política activa, sin embargo sus simpatías por el estadista le dieron fama de pelucón, aunque Portales no lo era. Don Andrés Bello deseaba para estas repúblicas un gobierno impersonal, autoritario, capaz de establecer el orden constitucional y jurídico. El no intervino directamente en la redacción de la Carta Política de 1833; pero la inspiró en pláticas y discusiones, eon Egaña y demás constituyentes. El sarcástico y temido Portales trataba al venezolano con profundo respeto: solía llamarle o ; y, ordinariamente, . El humanista hizo al Ministro padrino de uno de sus hijos. El mismo año de 1829 inició su labor docente: era la única persona capaz de enseñar: su vasta cultura era superior a la de los chilenos más ilustrados de ese tiempo. Dictó clases de y de . Poseía amplios y serios conocimientos en todos los ramos del saber humano. Puede decirse que fue el creador de la Crítica Literaria en nuestro país con sus artículos sobre libros publicados en . Hasta hoy nadie le ha superado en Hispano-américa. Toda su obra denota la influencia ejercida en él por el siglo de la Ilustración en el cual vivió. Con excepcional clarividencia, condenó la fórmula del liberalismo económico de moda entonces: . Defendió la propiedad privada, pero sostuvo con perspicacia « la conveniente distribución del producto de la riqueza nacional y hoy, indu- dablemente, habría estado con quienes desean para todos el derecho de propiedad. En 1831 comenzó a reunir antecedentes para redactar el Código Civil, que se aprobó sin discusiones, y fue promulgado el 14 de diciembre de 1855. Es la obra maestra del jurista, con reminiscencias del napoleónico, pero absolutamente original y de acuerdo con la menta lidad y las necesidades chilenas de la época. En general, las leyes no se apartan de los principios inmutables del catolicismo; sin embargo, como todos los hombres de su tiempo, estaba tan identificado con las teorías liberales enciclopedistas de la Revolución Francesa que, instintivamente, perjudicó sus creencias religiosas en algunos artículos del Código. Bello era regalista como la mayoría de los hombres de su generación. El arzobispo Valdiv ieso, admirador de Bello..y los obispos chilenos, objetaron públicamente algunos artículos del Código, ante el Senado; pero con el mayor respeto hacia la indiscutida personalidad del sabio legislador. y , nueva creación aquella del poema de .Víctor Hugo, y el otro traducción libre, original, del salmo 50, son dos himnos de fe y caridad cristianas, en los cuales el humanista manifestó no sólo sus dotes poéticas, sino también su acendrada piedad. En ninguna de sus obras conocemos, como en éstas, al hombre interior, sencillo, modesto, generoso, amante de los pobres y sincero penitente. Si algo sobrevive del genio de la musa gala es, precisamente, que salvó del olvido don Andrés Bello. El mismo poeta francés exclamó: . El verso del sabio, de inspiración cristiana, tiene mucho de la grave y melodiosa sencillez de los clásicos y no poco de la grandilocuencia del romanticismo; es un neo-clásico, y alguien le comparó con Goethe, a quien un autor venezolano moderno llamó clásico en segunda potencia. La poesía del sabio tiene algo del melifluo acento virgiliano.
      Bello, hombre al fin, pagó también tributo a la flaqueza humana, pero, contrito y hu- millado, públicamente reconoció sus miserias en y en el .
      Nunca le interesaron los honores ni los bienes materiales. Andrés Balmaceda Bello cuenta una hermosa anécdota de su abuelo: « En una ocasión entró al escritorio de don Andrés, una comisión de señoras, para darle a conocer una nueva institución de caridad y pedirle su ayuda. Bello las recibió muy cortésmente; y, después de. una breve conversación, abrió un pequeño cajoncito de su escritorio, de donde salieron muchos papeles y estampillas, y una pequeña monedita de oro que puso amablemente en manos de las señoras de la Co- misión. Cuando hubieron salido, aparece muy azorada doña Isabel: "Bella ¿qué ha hecho Ud.? Pues, la caridad que ellas pedían, respondió. ¿Cuánto les ha dado? Una monedita de oro. ¡Oh! que contrariedad, una persona de su situación ... debiera haber dado varias guineas". Don Andrés sonrió benévolamente, sin dar mayor importancia al asunto; pero quizás, en el fondo encontrándole razón a su esposa. Era todo cuanto había en el cajoncito, era una bella monedita, y como no me es fácil moverme ... replicó el sabio. "Bella, tenía a Anita a su lado, debía haberme hecho llamar". Don Andrés, colocando a su nieta sobre sus rodillas, continuó: ahora te voy -a contar lo que hizo el gigante cuando se sintió amarrado por los enanitos ... Doña Isabel era su ecónoma, a ella entregaba todo el dinero, y procuraba no disgustarla.
      Sus lecciones de gramática hicieron época, hasta se habló de la . Obtuvo la creación de la cátedra de Gramática Castellana, separada de la latina. Aunque era un eximio latinista, criticó la , . Era hombre equilibrado, no aceptaba la auto- ridad de la Real Academia con obediencia ciega e irracional. Apreciaba la utilidad de la institución madrileña y no pretendía desconocer ni negar la eficacia de su obra, sino mejo- rarla.
      El gran deseo de Bello era la unidad del idioma. Todas sus experiencias están en la .Gramática de la Lengua Castellana, destinada al uso de los Americanos. La escribió para urgir entre los hispanoamericanos el don inapreciable de la lengua común. La concibió y la realizó, no general, sino propia y exclusiva de la lengua castellana, porque cada idioma tiene su sistema erial, privativo de formas de pensar. En esto reaccionó contra el enciclopedismo de su siglo y escribió una gramática revolucionaria para ese tiempo. A juicio de los técnicos es lo mejor que se ha hecho en nuestro idioma.

      La Academia estimó en todo su alto valor la erudita colaboración de don . Andrés Bello: el 20 de noviembre de 1851 le designó indi-viduo honorario, y el 24 de febrero de 1861, correspondiente en Chile. El IV Congreso de Academias, efectuado en Buenos Aires a fines de 1964, dedicó una sesión solemne para honrar -la memoria del sabio, con motivo de aproximarse entonces el centenario de su muerte.

      Si del gramático pasamos al internacionalista, podemos decir que, en su calidad de oficial mayor de la Cancillería chilena, fue el verdadero Ministro de Relaciones Exteriores. Prestó eficientes servicios en ese cargo. Muchos de los principios por él sustentados, informan aún nuestros asuntos internacionales. Como varón de sincera, caridad, amó la paz entre los pueblos del Continente y del mundo, y era, naturalmente, el primer ciudadano de América. En su calidad de conductor de las relaciones exteriores de nuestro país, trabajó con tino exquisito y gran sensatez para que Chile fuera respetado como, nación soberana. Al morir, unte-la inminencia de una guerra, alcanzó a manifestar el vivo anhelo de que nuestro país defendiese su honor y seguridad amenazados. Su tenacidad incansable logró que España reconociera la Independencia nacional y mantuviera relaciones con su antigua colonia. (1844)
      Por más que la ley lo declaró ciudadano chileno en 1836, y amaba extraordinariamente, a su segunda patria, nunca dejó de sentirse venezolano y vinculado ; quería entrañablemente a su tierra y por sobre todas las cosas; así lo manifestó siempre, a través de su correspondencia y de la producción literaria. En su leyenda canta nostálgico « Naturaleza da una madre sola, y da una sola patria ... En vano, en vano se adopta nueva tierra; no se enrola el corazón más que una sola vez; la mano ajenos estandartes enarbola; te llama extraña gente ciudadano ... importa? ¡No prescriben los derechos del patrio nido en los humanos pechos! En 1842, fue nombrado primer rector de la recién fundada Universidad de Chile. Or- ganizó la educación y fomentó la cultura en esta tierra. El 17 de setiembre de 1843 inauguró el nuevo plantel de altos estudios, con un discurso que es obra maestra de erudición y be- lleza de estilo. En él fijó rumbos y segura orientación por muchos años, a la enseñanza nacional. Desde su llegada al país, don Andrés Bello . pensó que, para fundar un pueblo fuerte y bien cimentado, era necesario instruirlo y educarlo en la más absoluta observancia de la ley moral, .

      La inmensa obra emprendida y tan rápidamente realizada por la Universidad del Estado, no es posible analizarla en este breve capítulo, destinado a estudiar muy someramente la personalidad de don Andrés Bello y la de sus principales descendientes, antes de trazar la, semblanza de su nieto don Emilio Bello Codesido: ella impulsó la enseñanza secundaria y superior y fomentó el movimiento literario promovido por él mismo al difundir sus teorías gramaticales. Hubo entonces agrias y útiles polémicas, en las cuáles intervinieron escritores chilenos y emigrados argentinos. En suma, la gigantesca labor de don Andrés -Bello había logrado conso lidar la libertad de Chile, dándole a la nación férrea estructura jurídica.
      En los promedios de la pasada centuria, nadie podía disputar al sabio caraqueño la su-premacía del magisterio docente y literario. Todos se levantaban para aclamarle: su nombre era pronunciado con respeto no sólo en Chile sino en toda América y_ en España.
      Dedicó sus últimos años-1 los trabajos literarios más variados; y, cuando la parálisis minó su robusta complexión, ya no iba a la Universidad, atendía en su gabinete de la calle Catedral, y en silla de ruedas era llevado a la vieja iglesia de Santa Ana, para participar de la misa o hacer oración.

      Estaba satisfecho de la obra de cultura realizada en 36 años; pero agobiado por el dolor que. le causó la muerte prematura de casi todos sus hijos, recordaba con emoción cómo se_ habían cumplido, en el curso de su larga vida, las palabras escuchadas, en su adolescencia, mientras oraba ante el Cristo de Caracas, para pedirle al Señor que le señalara el camino de su vocación. La Divina Providencia lo recompensó con la paternidad espiritual de sus discípulos, que fueron los hombres más respetables y de mayor cultura de su época. Un siglo después de su fallecimiento,- acaecido en Santiago el 15 de octubre de 1865, den Andrés Bello se ha convertido en el símbolo de la sabiduría de los pueblos hispano- parlantes.
      Sin embargo, lo mejor que podría decirse del maestro venerado, son las palabras de su discípulo, don Manuel Antonio Tocornal, ante la tumba del humanista sin par de Hispano-américa, el 17 de octubre de 1865: . Los hijos Y descendientes de don Andrés Bello. En 1829 don Andrés Bello llegó a Chile acompañado de su, segunda esposa doña Isabel Dunn, y seis hijos: dos de su primera mujer: Carlos y Francisco; y cuatro de la segunda: Juan, Andrés, Ricardo, Ana y Miguel.

      En Chile nacieron los siguientes: Luisa, 1831; Dolores, 1834; Ascensión, Manuel, 1835, Eduardo, 1839; Josefina, Emilio, 1845, y Francisco, 1846, estos dos últimos fueron los - menores. Hijos y descendientes más notables de don Andrés Bello.
      Carlos Bello Boyland. 1815-1854. - Dramaturgo, poeta y diplomático. Escribió la co- media romántica Los amores del poeta. Con ella se inició en Chile este género literario y la -obra tuvo resonancia en su tiempo. Fue Encargado de Negocios en Ecuador, misión en la cual tuvo grande éxito. Viajó a Europa varias veces. Era buenmozo y de magnífica apostura. Se dedicó a la minería e hizo fortuna. Perteneció a la Cámara de Diputados en cuyos debates terció con extraordinaria actividad y talento. Murió tuberculoso. Su hija Elvira Bello Cortés, casada con Ricardo Montaner Asenjo, engendró, entre otros, a:
      Ricardo Montaner Bello. 1868-1946. - Historiador e internacionalista. Académico de la Chilena Correspondiente de la Real Española. Autor de Negociaciones diplomáticas de Chile y del Perú e Historia diplomática de la Independencia de Chile. Especialmente en esta última obra revela eximias condiciones de historiador:, agotó la investigación sobre la materia y, en estilo liviano, con buen criterio histórico, deja un estudio fundamental del que no pueden prescindir los historiadores nacionales. Cuando fui párroco de San Francisco Solano, tuve el honor de contarle entre mis feli greses, y pude apreciar, no sólo su talento ponderado, sino también su don de gentes y sim- pática bondad.
      Francisco Bello Boyland. 1817-1815. - Latinista, publicó una gramática de esta lengua en 1838 que fue muy elogiada. Abogado en 1839. Secretario del Senado, miembro de la Facultad de Humanidades y de la Leyes y Ciencias Políticas de la Universidad de Chile. Poeta romántico y épico, presentía su temprana muerte ,y cantó a ella: « Gratos días que volásteis con lo mejor de la vida, qué tanto apresurásteis vuestra temprana partida? (TRISTEZA). Fue autor de un poema que figuraba en los textos de estudio de fines del siglo pasado y comienzos del presente: que los niños de la generación de nuestros padres, sabían de memoria. Recibió el título de abogado a los 22 años. El ejercicio de su profesión le permitió dejar a su muerte, en 1845, una cuantiosa fortuna de $ 200.000 oro (doscientos mil pesos). Hizo clases en el Instituto Nacional y en la Universidad de Chile. Tenía extraordinaria inteligencia, porte gallardo y varonil hermosura. Murió tuberculoso, como su hermano. Era soltero y no dejó descendiencia. Fue el hijo preferido de don Andrés. Juan Bello Dunn. 1825-1861. - Poeta como sus dos hermanos, también fue autor teatral. Escribió leyendas y dramas. Tuvo gran facilidad para la biografía, e hizo la de Bernardo O'Higgins para la « Galería de Hombres Célebres de Desmadryl (1854). En ella sostiene que el Director Supremo no mandó « asesinar a Manuel Rodríguez; pero enrostra al libertador, como gran "villanía", el haber cobrado a, don Ignacio Carrera los gastos del asesinato de sus hijos en Mendoza. Colaboró con artículos en la : entre ellos hay uno de mucho interés: . En 1850 publicó en una biografía de Pedro de Valdivia. Es conocida y recordada su leyenda en verso, .

      Se destacó, Juan, como orador parlamentario y forense. Fue profesor de latín y filosofía en el colegio de Núñez, y ganó, en difícil certamen, las asignaturas de literatura e historia moderna en el Instituto Nacional.

      El y los Bello Boyland, figuraron entre los primeros discípulos de su sabio progenitor. Al iniciar la clase de literatura, Juan Bello hizo el elogio de su padre, con la admiración reverencial del discípulo y el amor de hijo: .
      Fogoso político liberal: fue diputado y estuvo en el exilio a raíz de la Revolución de 1851, aunque no participó en ella. A su regreso recibió el título de abogado, y enseguida se dirigió a Francia para desempeñar el cargo de secretario de la Legación de Chile en ese país, a las del almirante Manuel Blanco Encalada.

      Tradujo al castellano el Tratado Técnico y Práctico de Economía Política de Courcelle Seneueil. Escribió el prólogo del Ensayo sobre el Gobierno en Europa, de don Ambrosio Montt Luco. Aunque liberal, el prologuista, con mucho sentido de la justicia y equidad, heredados sin duda de su padre, protesta contra la situación precaria, injusta y odiosa .
      En agosto de 1859 fue nombrado Encargado de Negocios en Estados Unidos. Corrió la dolorosa suerte de sus dos hermanos, falleció tuberculoso en New York el 16 de setiembre de 1860. (5)
      Antes de 1857, Juan Bello Dunn se casó con la ingeniosa doña Rosario Reyes Gómez, nieta de don Judas Tadeo Reyes, de la cual tuvo dos hijas: Inés y Rebeca. Inés, de su marido don José Félix Echeverría Valdés, fue madre de Inés Echeverría Bello (1869-1949), esposa de don Joaquín Larraín Alcalde. Con el seudó- nimo de Iris escribió novelas y cuentos de relativo valor, algunos ensayos a manera, de me- morias, uno de ellos desafortunado, y buenos relatos de viajes. Rebeca, unida en matrimonio con el conocido político liberal don Angusto Matte Pérez, tuvo a
      Rebeca Matte Bello (1875-1929). Notable escultora. Angustiada primero por la enaje-nación mental de su madre doña Rosario, y después por el prematuro fallecimiento de su hija, concibió obras impregnadas de inmensa dolor. De su esposo don Luis Felipe Iñiguez, procreó a la poetisa
      Lily Iñiguez Matte (1902-1926), fallecida tísica como su bisabuelo Juan.
      Andrés Ricardo Bello Dunn (1826-1869). - Poeta, periodista y político. Aunque su padre era católico de profundas y arraigadas convicciones, Andrés Ricardo figuró entre los fun- dadores del partido radical con los Matta y los Gallo. - Colaboró en , y en 1848 editó , colección de artículos y poemas. Se dedicó a las actividades mineras, y con este motivo pasó mucho :tiempo en el Perú. Fue cónsul de Chile en Salaverry. . (6)
      Como poeta, Andrés Ricardo . (7)
      Su esposa doña Matilde Codesido le dio cinco hijos: Ricardo Andrés, nacido en Lima en 1854, fallecido muy joven; Ana, limeña (1855); Matilde Julia (1860-1940), también peruana, Emilio (1868-1963) e Isabel, que no tuvo hijos de su marido don José María Pinto.
      Ana contrajo matrimonio con don Rafael Balmaceda Fernández. Sus hijos fueron todos amantes de las letras y de las bellas artes. Uno de ellos es
      Andrés Balmaceda Bello (1886-1968), autor de las inéditas citadas varias veces en este capítulo, en las cuales, al hablar de los descendientes de don Andrés Bello, modestamente, se omite, sólo hace referencia a . (8)
      Don Andrés Balmaceda Bello era acertado pintor, artista de la escultura y hombre de buena pluma. De gran bondad, mucho señorío y de finas maneras, y extraordinaria y quijotescamente generoso. Casado con su prima Olga Balmaceda Valdés, tuvo la felicidad de ver continuadas en sus hijos: arquitectos y pintores, sus condiciones de artista refinado. Matilde Julia Bello Codesido fue esposa de don Carlos María Lamarca, argentino, hijo del Ministro de ese país en Chile. Dos de sus hijos merecen ser mencionados aquí:

      Arturo Lamarca Bello (1889-1963), escritor y periodista, y Carlos Lamarca Bello (1884-1952), novelista que fue duramente criticado por Omer Emeth.

      Don Emilio Bello Codesido (1868-1963), cuya vida es objeto de las páginas siguientes de este libro, no dejó descendencia de su matrimonio con doña Elisa Balmaceda Toro, hija del Presidente José Manuel Balmaceda y de doña Emilia Toro Herrera.
      Ana Bello Dunn (1829-1851), nació en Londres, y aquí en Chile se unió en matrimonio con el diputado,. Cristóbal Valdés Ugalde en 1848; pero no tuvo descendencia. Miguel Bello Dunn (1828-1830). Londres y Chile.
      Dolores Bello Dunn (1834-1843). Es la niña «cegada en flora aludida por su padre en .
      Luisa Bello Dunn, nació en Santiago en 1831. Casó en 1850 con don Ramón Vial Formas, periodista, funcionario y hombre de negocios, y dejaron numerosa e ilustre descendencia de profesionales y hombres de empresa.
      Ascensión Bello Dunn, unida en matrimonio con don Barnardino Opazo Silva, tuvo una sola hija, doña Isabel Opazo Bello, secretaria particular y persona de la intimidad de don Andrés Bello. Ella escuchó el delirio virgiliano de su abuelo moribundo, a quien atendió hasta el fin. De su marido, el jurisconsulto y magistrado don Carlos Casanueva Ramos, fue madre, entre otros, de
      Carlos Casanueva Opazo (1874-1957). Sacerdote, abogado, periodista, rector de la Uni versidad Católica y protonotario apostólico. Prelado habilísimo, aunque sin dotes lite-rarias, ejerció grande influjo, no siempre acertado, en el gobierno de la Iglesia en nuestro país, especialmente en el de Mons. José Horacio Campillo Infante, su compañero e íntimo amigo, cuya renuncia a su cargo de arzobispo de Santiago, le fue aceptada por la Santa Sede en 1939. Don Carlos Casanueva fue el verdadero impulsador de la moderna Universidad Católica Pontificia.
      A Luisa y Ascensión se refiere don Andrés Bello, en , otra recreación original, de Víctor Hugo, como . . . .1 Joaquín Edwards Bello es uno de los cronistas mejor dotados del mundo hispano- hablante.

      Recibió en su vida los máximos honores: Premio Nacional de Literatura y Académico la Chilena Correspondiente de la Española, en cuyas actividades participó mientras estuvo con salud.

      Emilio Edwards Bello fue diplomático de larga carrera, la terminó como Embajador ,en Cuba, país en el cual realizó una importante labor. El menor de los hijos del humanista venezolano-chileno, tío de don Emilio Bello Co desido, llevaba el nombre de su medio hermano, fallecido a los 28 años.
      Francisco Bello Dunn (18.6-1887) estudió en un colegio particular, y en el Instituto Nacional, e ingresó dos veces al Seminario Conciliar de Santiago: en 1861 y en 1865, pocos meses antes de la muerte de su padre. Fue prefecto y profesor del colegio eclesiástico en 1876. Recibió el presbiterado en 1870. El mismo año, a principios, capellán de la Cárcel, y a fines párroco de Los Andes. En 1883 fue trasladado con el mismo beneficio a San Lázaro.

      En esa misma época viajó a Holanda, para hacerse religioso redentorista; pero el clima perjudicó su salud, y regresó a la patria al año siguiente. A fines de 1884, de nuevo se hizo cargo de la parroquia de San Lázaro, ya ubicada en la calle del Ejército desde 1877.
      Don Andrés Bello tenía especial predilección por el menor de sus hijos: cariñosamente le apodaba . Antes de ingresar en el Seminario, y cuando estaba de vacaciones, le servia de compañero en sus paseos por la ciudad.

      Como casi todos sus hermanos varones, poseía Francisco Bello una sólida cultura huma-nística. Hacía clases particulares a algunas niñas de la sociedad de Santiago, a las cuales nutrió de su saber religioso y profano.

      Fue por sobre todo un abnegado pastor de almas: sacerdote manso y bondadoso: amó a los pobres e hizo por ellos numerosos y duros sacrificios. Todo lo daba: hubo días en que apenas comía para entregarse al cuidado y atención de sus parroquianos.
      Tenía justa fama de orador sagrado: su palabra evangélica, sencilla, pero encendida y vibrante, sin más aderezo que la unción, la buena doctrina y el correcto empleo del len- guaje castellano, era el reflejo de una sincera piedad sacerdotal. La voz fuerte, sonora y de variada entonación, enriquecía su verbo. Dice don Enrique del Solar, novelista romántico y feligrés de San Lázaro: .
      Como párroco y hombre de buen gusto, amó¡ el decoro del templo del Señor.
      Cayó enfermo de muerte en el púlpito de su iglesia parroquial, mientras el coro y el pueblo cantaban: .
      Al fallecimiento del Pbro. Francisco Bello Dunn, sólo sobrevivía una hija del sabio, doña Josefina Bello Dunn de Prats, que murió poco antes de los setenta años, el 5 de febrero de 1911.

      La viuda de don Andrés Bello López, y abuela de don Emilio Bello Codesido, doña Isabel Dunn, falleció el 5 de setiembre de 1873, y fue sepultada en el mausoleo de su nuera doña Matilde Codesido de Bello, que murió de más de un siglo en 1935. A doña Isabel se refiere su marido en : Sencilla, buena, modesta ... ; sufrió en silencio el dolor de la temprana muerte de sus hijos y los reveses de fortuna de su esposo en Londres.
      Vivió en Chile cuarenta y cuatro años; pero nunca aprendió bien el castellano. Jamás acertaba en el uso de los géneros ni artículos. Don Andrés le pedía empleara un solo ar tículo, y así acertaría la mitad de las veces. Cuando su marido agonizaba, ella muy con- dolida, explicaba a las visitas, entre otras, a la señora de don Diego Barros Arana: « ahí está. Un perno aquí, otro perno allá, y ronca el hoyo 1 Para comunicar a sus parientes la ordenación sacerdotal de su hijo Francisco, decía: . A don Andrés, su esposo, nunca lo llamaba por el nombre, sino por el apellido en femenino: .

      Don Andrés Balmaceda Bello, refiere que sus primas, ya muy ancianas, recordaban las obras caritativas de la abuela, « su carácter ordenado y metódico que delataban su sangre británica, la constante preocupación que mantenía por el cuidado de la indumentaria de don Andrés, a quien no debiera vérsele, sobre su ropa, ni una mancha, ni una pelusa, cosas por las cuales, en sus últimos años, don Andrés no mostraba ni mucho interés, ni mucha preocupación.. . (10)

      .


      Fuente: Boletín de la Academia Nacional de la Historia (Venezuela). No. 206 Abril Junio 1969 páginas 257-270 Digitalización por Salvador Sosa Carabaño 16/11/2007

      Notas:

      (1) Mt. 12,33 (2) Nació en Caracas, Venezuela, el 29 de noviembre de 1781. (3) ANDRES BALMACEDA BELLO, Algo sobre don Andrés Bello (inédito). (4) PEDRO LIRA URQUIETA, Andrés Bello. Ed. Tierra Firme. Fondo de Cultura. México, 1948. (5) SERGIO MARTINEZ BAEZA, Homenaje a Bello (Su descendencia). « Revista de Estudios Históricos >,Año XVII. Santiago, No 13, p. 1-8. (6) ANDRÉS BALMACEDA BELLO, Op. Cit. (7) EUGENIO ORREGO VICUÑA, Andrés Bello. Ed. Zig-Zag, 1953. 48 edi., p. 336. (8) ANDRÉS BALMACEDA BELLO, Op. Cit. (9) IDEM. (10) IDEM. 2 IDEM.
    Fallecimiento  15 Oct 1865  Santiago, , Región Metropolitana de Santiago, Chile Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    ID Persona  I85903  General
    Última Modificación  09 Dic 2013 

    Padre  Bartolomé de la Luz Bello y Bello,   f. Sí, fecha desconocida 
    Madre  Ana Petrona López Delgado,   f. Sí, fecha desconocida 
    ID Familia  F33019  Hoja del Grupo

    Familia 1  Mary Anne Boyland,   n. 12 Oct 1794, Saint Luke, Chelsea, London, England Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 9 May 1821 
    Casado  1814  , , , England Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [1
    • Tuvieron tres hijos. [1]
    Hijos 
    >1. Carlos Bello y Boyland,   n. 1815, , , , England Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 1854
     2. Francisco Bello y Boyland,   n. 1817, , , , England Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 1845, , , , Chile Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.
    Última Modificación  16 Nov 2007 
    ID Familia  F33034  Hoja del Grupo

    Familia 2  Isabel Dunn,   n. 1803, London, Greater London, England, United Kingdom Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 5 Sep 1873 
    Casado  24 Feb 1824  London, Greater London, England, United Kingdom Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [1
    • Tuvieron numerosa descendencia [1]
    Hijos 
    >1. Juan Bello y Dunn,   f. 16 Sep 1860, New York, New York, New York, USA Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.
    >2. Andrés Ricardo Bello y Dunn,   n. 1826, London, Greater London, England, United Kingdom Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 1869, , , , Chile Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.
     3. Ana Bello y Dunn,   n. 1829, London, Greater London, England, United Kingdom Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 1851, , , , Chile Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.
     4. Miguel Bello y Dunn,   n. 1828, London, Greater London, England, United Kingdom Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 1851, , , , Chile Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.
     5. Luisa Bello y Dunn,   n. 1831, Santiago, , Región Metropolitana de Santiago, Chile Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. Dead
     6. Dolores Bello y Dunn,   n. 1834, , , , Chile Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 1843, , , , Chile Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.
    >7. Ascensión Bello y Dunn,   f. Sí, fecha desconocida
    >8. Manuel Bello y Dunn,   n. 1835, , , , Chile Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 1875, , , , Chile Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.
    >9. Eduardo Bello y Dunn,   n. 1839, , , , Chile Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 1875, , , , Chile Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.
    >10. Josefina Bello y Dunn,   n. Entre 1839 y 1844, , , , Chile Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 5 Feb 1911
    >11. Emilio Bello y Dunn,   n. 1845, , , , Chile Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 1875
     12. Francisco Bello y Dunn,   n. 1846, , , , Chile Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 1887
    Última Modificación  16 Nov 2007 
    ID Familia  F33035  Hoja del Grupo

  • Notas 
    • Nace en Caracas el 29.11.1781
      Muere en Santiago de Chile el 15.10.1865
      Andrés Bello ha sido uno de los humanistas e intelectuales másimportantes de Venezuela y América Latina, destacando como poeta, legislador, filósofo, educador, crítico y filólogo. El tiempo de Bello puede ser dividido en tres partes, Colonia (1781-1810); Guerra de Independencia de Venezuela y su viaje a Inglaterra (1810-1829); gobierno y fijación de las nacionalidades hispanoamericanas (Chile, 1829-1865). Fueron sus padres Bartolomé Bello y Ana Antonia López. Desde niño mostró una gran pasión por la lectura, particularmente por los clásicos del Siglo de Oro español. En el convento de las Mercedes, aprendió el latín de la mano del padre Cristóbal de Quesada. A partir de 1797, estudia en la Real y Pontificia Universidad de Caracas, donde se gradúa de bachiller en Artes, el 14 de junio de 1800. En enero de 1801 conoce a Alejandro Humboldt, a quien acompaña en la ascensión del monte Ávila. Por este tiempo comienza la carrera de derecho y luego la de medicina. Durante sus estudios dio clases particulares, entre otros a Simón Bolívar ; y comenzó a manifestarse como literato, principalmente en la tertulias realizadas en la casa de los Uztáriz. Los versos de Bello (traducidos del latín, francés, adaptaciones de poemas clásicos, junto a poesías originales), le hizo merecedor de un título específico: El Cisne del Anauco.
      En 1802 es nombrado oficial segundo de la secretaría de la capitanía general de Venezuela, en cuyo cargo tuvo un desempeño que le hizo merecedor del puesto de comisario de guerra, otorgado en 1807, año en que además es nombrado secretario civil (en lo político) de la Junta de la Vacuna. En 1808, con la introducción de la imprenta de Mateo Gallagher y James Lamb, Bello se convierte en el redactor de la Gaceta de Caracas. En 1810 es ascendido por la Junta de Caracas, a oficial primero de la Secretaría de Relaciones Exteriores. El 10 de junio del mismo año, en la corbeta inglesa General Wellington, parte de Venezuela hacia Londres acompañando a Simón Bolívar y a Luis López Méndez, en la misión diplomática nombrada por la Junta de Gobierno de Caracas para conseguir el apoyo financiero del gobierno británico a la Guerra de Independencia de Venezuela. En Londres estuvo hasta 1829, con grandes períodos de penuria y dificultades económicas. Los más importantes acontecimientos de su vida en la capital británica, desde 1810 hasta 1829, son los siguientes: encuentro con Francisco de Miranda , quien le permite el uso de la biblioteca, en Grafton Street, que fue una auténtica revelación cultural para Bello, en los libros de Miranda estudia griego; desempeña con acierto la Secretaría de la Misión Diplomática; en 1813, solicita ser incluido en el proceso de amnistía que había acordado España con los patriotas americanos; en 1814 se casa con María Ana Boyland de la que enviuda en 1821, de este matrimonio nacieron 3 hijos; en 1815 solicita un puesto al gobierno de Cundinamarca, pero su petición no llega a concretarse, ya que las tropas de Pablo Morillo interceptan el mensaje.
      En 1822, es nombrado secretario interino de la Legación de Chile en Londres a cargo de Antonio José de Irisarri; participa en la fundación de la Sociedad de Americanos, que promovió la publicación de 2 grandes revistas: la Biblioteca Americana (1823) y El repertorio Americano (1826-1827), en la que participó activamente. En 1824, contrae nupcias de nuevo con Isabel Antonio Dunn de cuyo matrimonio nacerán 12 hijos; en 1825 se encarga de la Secretaría de la Legación de la Gran Colombia, en cuyas funciones llegó en 1827, por unos meses, a encargado de negocios. En 1826 es elegido miembro de número de la Academia Nacional creada en Bogotá, a fines de ese año. En 1828 es nombrado cónsul general de Colombia en París. En términos generales, durante los 19 años de vida londinense de Andrés Bello, además de llevar a cabo con éxito los asuntos políticos, diplomáticos y hacendísticos americanos a él confiados; completa sus conocimientos lingüísticos, filológicos y de historia literaria; se prepara en experiencias diplomáticas y en estudios de derecho internacional; se dedica a la enseñanza privada; dirige publicaciones; llena páginas con escritos de carácter enciclopédico; crea sus más importantes poemas originales y elabora estudios de crítica y de historia literaria y filológica. Entre sus principales poemas escritos durante este período figuran la silva Alocución a la poesía, que imprime en 1823, y la silva La agricultura de la zona tórrida, del año 1826. Otros poemas menores producidos por Bello en este lapso son: El himno a Colombia (1825); Carta de Londres a París por un americano a otro (dirigida a José Joaquín Olmedo); y Canción a la disolución de Colombia (1829).
      El 14 de febrero de 1829 parte de Londres, llegan a Valparaíso el 25 de junio del mismo año, a bordo del bergantín inglés Grecian y permanecerá en Chile hasta su muerte. Reside durante la casi la totalidad de los 36 años en Santiago, salvo cortos períodos de tiempo que pasa en Valparaíso y en la hacienda de los Carrera, en San Miguel del Monte. Los hechos más importantes de la vida de Bello en Chile son los siguientes: en 1829, es nombrado oficial mayor del Ministerio de Hacienda; en 1830, se le designa rector del colegio de Santiago; el mismo año se inicia la publicación de El Araucano, del que fue principal redactor hasta 1853; en 1831, comienza su actividad como maestro particular; en 1832, publica la primera edición de los Principios de derecho de jentes, transformado luego en Principios de derecho internacional; el 15 de octubre del mismo año, el Congreso de Chile, lo declara chileno legal, con la plenitud de derechos del ciudadano chileno; en 1834, pasa a desempeñar hasta 1852, la Oficialía Mayor del Ministerio de Relaciones Exteriores; en 1835, publica los Principios de ortología y métrica; en 1837, es elegido senador de la República, cargo que desempeña hasta su muerte; en 1840, empieza los trabajos que culminarán en el Código Civi; en 1841 publica la obra Análisis ideológica de los tiempos de la conjugación castellana y el poema "El incendio de la Compañía", que se estima como la primera manifestación del romanticismo en Chile; en 1842, se decreta la fundación de la Universidad de Chile, cuya inauguración en 1843 es el acto más trascendental en la vida del maestro Bello, quien ejerce de manera honorífica el rectorado; en abril de 1847, publica la primera edición de la Gramática castellana destinada al uso de los americanos; en 1848; publica la Cosmografía o descripción del universo; en 1850, su Historia de la literatura; en 1851, es designado miembro honorario de la Real Academia Española y en 1861, miembro efectivo; en 1852, termina la preparación del Código Civil, que es aprobado por el Congreso Chileno en 1855; en 1864 es elegido como árbitro para dirimir una diferencia internacional entre Ecuador y Estados Unidos; en 1865, se le escoge para ser árbitro de la controversia entre Perú y Colombia, encargo que rechaza por motivos de salud. En definitiva, en la amplia labor desarrollada por Bello a lo largo de su vida, se puede apreciar un intento por definir la civilización hispanoamericana, a través de los medios que tiene a su alcance: el libro, las lecciones, el teatro, el periódico, etc. Por esta razón, para muchos estudiosos de su vida y obra, Andrés Bello puede ser considerado como el primer humanista del continente.
      Por Frank Rodríguez, septiembre 2001
      http://www.venezuelatuya.com/biografias/bello.htm

  • Fuentes 
    1. [S168] Don Andrés Bello y Su Descendencia, Presbítero Fidel Araneda Bravo, (Boletín de la Academia Nacional de la Historia (Venezuela). No. 206 Abril - Junio 1969, páginas 257-270. Digitalización por Salvador Sosa Carabaño (16 Nov 2007)), Páginas: 257-270 (Confiabilidad: 3).

    2. [S15] Historial Genealógico de Familias Caroreñas. Tomo I, Doctor Ambrosio Perera, (Segunda Edición. Gráfica Americana, C.A, Caracas 1967, Venezuela), LAT AM 987.23/C1 D2P Vol.1., Página: 92 (Confiabilidad: 3).